Antes de decorar

 

 

Si has pensado pintar tu pieza cerámica, aquí te dejo algunas sugerencias que puede que te resulten interesantes.

En primer lugar piensa bien qué tipo de ilustración es más adecuada para tu pieza. Si se trata de una taza para una niño, mejor hacer dibujos frescos y divertidos. A los más mayores les encantan los motivos florales porque le dan un toque vintage muy especial.

Bucea en internet, las redes deben ser fuente de inspiración para crear tus propias opciones. No hablamos de copiar, si no de hacer click, activar ese interruptor creativo que nos va a dar como resultado una ilustración única y muy personal.

Crea tu propio estilo. Lo más importante de una pieza es que lleve un poquito de ti y que eso se note a primera vista. Esta es la clave y sin duda la parte más difícil. La forma especial de tus piezas, la gama de colores que usas, los trazos de tus ilustraciones o tus motivos recurrentes, deben ser el canal que nos sirva para identificarte sin ninguna duda.

Una vez tienes la idea de la ilustración, dibújala sobre el papel y dale color. Intenta dibujarla a escala para poder después colocarla sobre la pieza y ver su efecto antes de pintarla.

Recorta el dibujo y colócalo sobre la pieza. Si estás satisfech@ con el resultado, es hora de ponerse a pintar.

Si la pieza está en estado bizcocho

Es decir, está seca pero no la has llevado a cocer),puedes marcar el dibujo con un lápiz y pintarla con engobes. Te recomiendo que antes de pintar sobre la pieza pruebes cómo desliza el pincel sobre un trocito de barro seco. De este modo ves como fluyen ambos elementos; pincel y barro. Comprobarás que el trazo del pincel no es tan fluido como por ejemplo cuando pintamos con óleo o acrílico. Rompe mano y pinta todo lo que necesites sobre la pieza de barro seca antes de hacerlo sobre la pieza.

¿Qué sucede si me equivoco? 

El engobe no se puede borrar pero en este estado podemos pasar con cuidado una lija sobre la parte del dibujo que queremos borrar para eliminarlo.

Si la pieza está cocida

Cuando la pieza ya ha sido cocida una vez, es decir, está en estado bizcocho, podemos pintarla con óxidos colorantes. Te recomiendo igualmente que pruebes antes, si tienes la opción, de probar sobre una superficie bizcochada. La sensación es más o menos como pintar sobre barro sin bizcochar, nos va a costar que el pincel fluya más que con otras técnicas de pintura.

Si te has equivocado en el dibujo puedes raspar con mucho cuidado con un cúter para ir eliminando el color.

Si la pieza está esmaltada

También puedes pintar sobre una pieza ya esmaltada, es decir, sobre cualquier pieza de cerámica que encuentres en el mercado habitualmente (tu vajilla, de diario por ejemplo). A esto se le llama la técnica del tercer fuego. Las piezas se pintan con vitrificables. Generalmente se venden en polvo y en ocasiones también preparadas. Lo mejor de esta técnica es que puedes pintar sobre la pieza y borrar totalmente el dibujo si no te convence aplicando alcohol. Comprobarás que este tipo de pintura sí se comporta como algo más parecido al óleo. Al estar la superficie esmaltada, el color se aplica con mucha fluidez. Algunos de estos colores son miscibles entre sí por lo que puedes conseguir unos acabado muy interesantes.

Una vez terminado el dibujo, la pieza se vuelve a cocer (de ahí el nombre de la técnica, tercer fuego; 1ª cocción bizcocho, 2ª cocción esmalte, 3ª cocción decorar) entre 600 y 800ºc.

¡Ahora te toca a ti!

Elige tu técnica, prueba, equivócate, prueba de nuevo.

Si es tu primer contacto con la ilustración sobre cerámica, elige un motivo sencillo. A veces lo más simple resulta lo más delicado y elegante.

Sé consciente de que las cosas a veces salen  bien a la primera y otras no. Al final comprobarás que la satisfacción es mayor cuando lo has conseguido después de algún que otro intento infructuoso 🙂

Encontrarás todo lo necesario para utilizar cualquiera de estas técnicas en tiendas como Prodesco y Marphil

 

 

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.